Te miraba acostada con mis ojos de bueno,tus ojos aprendían lentamente a soñar,y tu sueño iba a otro, a tu amor en estreno,embriagado de fuga, de capricho y de azar.
Me tomaste una mano para palpar tu seno,tu corazón latía con el mío a la par:el tuyo acelerado por un amor ajeno,mi corazón tan cerca, sin poderlo alcanzar.
Así dejé de amarte y empecé a comprenderte.Sentí que me tocaba como un roce de muerte,un dolor voluptuoso, pasajero y vulgar.
Y mientras me veías mansamente a tu lado,yo escapaba en silencio, para siempre alejado.¡Aunque esta misma noche te vuelva a desnudar!
(José Ángel Buesa. Disponible en: https://www.poesi.as/jab1355.htm. Acceso en: 24/06/2022.)
En el contexto del poema, el signficado de las palabras “ajeno” y “al...

