En la corrección de un texto que nos entrega el estudiante no es necesario corregirlo absolutamente todo. Se corregirá sólo aquello que se enseñó y que dificulta la comprensión del escrito. El primer borrador no debe corregirse, sino comentarse y dar pautas sobre la introducción de nuevos conectores discursivos, reglas de adecuación para mejorar el texto, hacerle consciente y partícipe de la necesidad de corrección. Se trata de implicar al estudiante en el proceso de revisión y reescritura, incrementando su motivación y responsabilidad en el aprendizaje y mejora del texto definitivo.
SÁNCHEZ, David. La expresión escrita en la clase de ELE. In Suplementos marcoELE, n. 8, 2009. p. 36.
Con base en el text...
