La lectura rápida está estrechamente relacionada con la comprensión lectora. La fluidez en la lectura y conseguir que el niño pueda leer más rápido proporcionan una vista global y completa del texto y favorecen la comprensión del sentido del mensaje. En cambio, la lectura lenta provoca que la persona se atasque al tratar de reconocer determinadas palabras; esto hace que se desconcentre y olvide lo leído con anterioridad, lo que puede llevar al desaliento y a la desmotivación, provocando el abandono. Lograr una lectura rápida es muy importante, entendida esta como una lectura global de todo el mensaje y no de palabras individuales.
Hacia la lectura rápida
1. Lee un poco todos los día...







